Lista de verificación de mantenimiento de parrilla de carbón

Unos sencillos pasos mantendrán tu parrilla de barbacoa en las mejores condiciones. Para consejos de mantenimiento de parrilla de gas, haz clic aquí.

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Cuando comienza la temporada

  • Retira las cenizas.

    Si queda alguna de la temporada pasada, deséchalas en un recipiente no combustible.

  • Limpia la rejilla.

    Antes de que tengas tu primera comida al aire libre, enciende un fuego y calienta la parrilla durante unos 30 minutos. Luego, raspéalo con un cepillo de parrilla de alambre rígido de mango largo para eliminar cualquier resto de comida. Si no tienes un cepillo para parrilla, usa una bola de papel de aluminio arrugado sujeta en pinzas de mango largo.

  • Lava la parrilla.

    Lave la parte exterior de la tapa y la caja de fuego con agua tibia y jabonosa; usa una jabonera de lana de acero para las manchas interiores obstinadas. Enjuagar y secar.

  • Carbón vegetal de stock.

    Empieza bien la temporada con un amplio suministro de carbón vegetal (la cantidad variará en función de la frecuencia con la que ases).

Cada vez que te asientes

  • Revisa el suministro de carbón vegetal.

    Haz una nota de tu inventario de carbón para que puedas reponerlo, si es necesario, antes de hacer la siguiente barbacoa.

  • Limpia la rejilla.

    Precalentar la parrilla. Cuando esté caliente, cepilla la rejilla con un cepillo para parrilla de alambre rígido de mango largo. Si no tienes un cepillo para parrilla, usa una bola de papel de aluminio arrugado sujeta en pinzas de mango largo. Repítite cuando hayas terminado de cocinar.

  • Aceite la rejilla.

    Evita que los alimentos se peguen a la parrilla: Dobla una toalla de papel en una pequeña almohadilla, sumérgela en un recipiente de aceite vegetal o de oliva y, usando pinzas de mango largo, frótala sobre las barras de la parrilla. Haz esto con cuidado para evitar que el aceite gotee sobre los carbones. También puedes engrasar la parrilla con un poco de tocino o grasa de filete. Repítite cuando termines de cocinar; el aceite ayuda a prevenir la oxidación. Un poco de grasa residual es buena: ayuda a dar un sabor ahumado a los alimentos cocinados a la plancha.

Cuando termine la temporada

  • Retira las cenizas.

    Asegúrate de que todas las cenizas estén frescas, luego deséchalas en un recipiente no combustible.

  • Cubre la parrilla.

    No laves la parrilla ni la ralladura hasta el comienzo de la próxima temporada. Dejar la grasa hasta la primavera ayudará a evitar que el metal se oxide.

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